Despertares
A veces, tenemos suerte, y entre las miles de hermosas páginas que encontramos a diario, hay una frase, una imagen...alguien que nos transmite "ese plus de emoción" que es necesario para que salte la chispa mágica...
El otro día encontré esta foto en el precioso tumblr de lolalmazan un espacio lleno de belleza y sensibilidad, absolutamente recomendable. (ver)

Las sensaciones que nos transmitió esta foto, nos han llevado de la mano, a escribir este cuento...
*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~
Despertares.
(Suspiro)
Uno... dos... tres... contar despacio, un viejo truco que siempre me ha servido, desde que era una niña.
Cuando pensaba que había monstruos debajo de mi cama, esperando que me durmiera para torturarme o llevarme al infierno con ellos, contar aliviaba mi angustia, cuatro... cinco... seis... y así hasta mil. Concentrar mi mente en la secuencia, me ayudaba a espantar los miedos y a ahuyentar esos fantasmas que se aprovechan de los corazones temerosos o heridos, como el mío.
Uno... dos... tres... ahora vuelvo a contar, despacio, pero esta vez son tus lágrimas. Esas que no veo, que prefiero ignorar, las que caen por tu rostro enterrado en mi cuello y resbalan por mi espalda curvada y desnuda. Esa misma espalda que tanto ansió el calor de tu boca, de tu lengua, de las yemas de tus dedos. Los números me ayudan de nuevo a distanciarme, a no pensar. Cierro los ojos y me concentro en ellos, cuento despacio.
Cientocatorce. Llevas un rato llorando, abatido, pero esta vez no funcionará. No. Doscientosveintitres, esta vez me he prometido que será la última. Intuyo que por eso lloras tan desconsolado, tu también te has dado cuenta. Atrás queda nuestra complicidad concupiscente.
Siento el calor de tu mano en mi espalda. Se ha quedado quieta, inmóvil, vencida por la obstinación de mi vestido, que se ha negado a caer, a pesar de tus esfuerzos. La noto crispada, tensa. Agarrada a la tela que no quiere ceder, como un naufrago se aferra al madero que le puede salvar la vida.
Ya no lloras pero sigo notando tus labios sobre mi pelo, tu respiración agitada, tu desconsuelo y yo sigo contando. Tengo infinitos números para contar, en cambio tú (lo sé) no tienes tanta paciencia.
Cuatrocientosochentayseis. Si pudieras ver ahora mi mano derecha relajada, ausente, serena. No, sé que no te fijarás. Quizá, si la observaras bien, te darías cuenta de que ésta vez es la última, la definitiva. Ya nunca permitiré que vuelvas a llorar, a suplicarme que te perdone, a pedir otra oportunidad.
Sí, es cierto, llevo tu collar. Aquel que me regalaste en los buenos viejos tiempos, cuando aún te veneraba, cuando sucumbía incesantemente a tu placer y a tu antojo. Nuestro símbolo secreto, me decías. Pero ya no te servirá de nada. Es más, me lo voy a quedar. Pienso lucirlo orgullosa como símbolo de mi capacidad de entrega y de renuncia, absoluta.
Seiscientosnoventaydos. Hace más de treinta números que te has ido, extenuado, derrotado y rendido. Sin decir nada, en silencio te has marchado de la habitación y de mi vida.
No estoy contenta, pero sí liberada, no me habías dejado otra elección. En realidad te marchaste hace mucho tiempo, sólo que a veces, tonta de mí, creía que volvías para quererme y no sólo para utilizarme. Seguirás vivo en mí memoria, pero no como tu esperabas. Novecientosquince.
He dejado de contar. Ya no hay monstruos que me acechan. Ya no tengo miedo, soy libre. No sé que pasará a partir de ahora, pero pase lo que pase, lo afrontaré yo sola, sin miedos. Y si no es así, tengo claro que siempre puedo volver a empezar: uno, dos, tres...
(Gracias a Lola Almazán).
Tonal, Nagual y Peyote.
Hace muuuuchos años, cuando era hippy, llevaba el pelo largo y fumaba cosas infumables, cayeron en mis manos los libros de D. Juan (C. Castaneda)...
Los leí con la avidez propia del naufrago sediento que encuentra entre las experiencias que cuenta Castaneda con su amigo D. Juan.
Un viejito amable y sencillo. Y, a la vez, un terrible brujo Yaqui, oriundo del desierto de Sonora en México. Practicante y maestro de antiguas tradiciones de los indios, que usando el peyote y la Datura (hembra, por supuesto) conseguían elevar el nivel de la conciencia del hombrecillo blanco (antropólogo aspirante a guerrero) a niveles estratosféricos...ya te digo, con semejante cóctel...
De los 6 libros que leí, recuerdo una sombra general, de entre las que brillan conceptos. El mundo concebido en dos "niveles" Tonal y Nagual, la existencia de ese otro mundo dentro del nuestro, al cual es posible acceder gracias a "puertas" que las antiguas sabidurías guardan celosamente...y una imagen.
Todos nosotros, al atravesar esa puerta de consciencia superior no somos mas que "capullos de luz" que nos hace brillar con luz propia, y que nos permite emitir "tentáculos" de pura energía, que nos interconectan con todo.
La idea de la vida como malla, como red, donde no podemos estar solos, donde cada acción conllevará una reacción y donde todos somos responsables de nuestros actos. Los tentáculos nacen a la altura de nuestro estomago.
Creo que sin pasión, sin tripas para hacer las cosas porque si cuando hay que hacerlas y creyendo en los que se hace, equivocándonos y aprendiendo en un ciclo eterno, no seríamos mas que bombillas inertes, sin alma. Si con nuestra pequeña y cálida luz podemos ayudar, acompañar alumbrando en los momentos oscuros a las personas que nos importan, entonces... quizá estemos haciendo algo bien!
Venga, otra ronda de Mezcal! Quien se apunta?
Foto vía: Literatura y mundo Maya.
Noche de luna Llena.
Este relato fue publicado originalmente, en una noche de Luna muy llena, en mi tumblr: ver.
**********************************************************************************************************
Noche de luna Llena.
Esta noche es especial. No solo hay luna llena, sino que esa luna esta mucho más cerca esta noche que ninguna otra noche del año...y eso nos afecta a todos.
#alotroladodelespejo podemos notar como afecta a mucha gente el poderoso influjo de esa luna llena tan enorme.
Hacía mucho que no pasaba por este espejo, una pareja normal, con niños. Llevan muchos años ya juntos y la rutina se ha instalado a dormir en su cama, justo en el medio de los dos. Puedo apreciar las arrugas de ella y la barba que él se ha dejado, no por descuido, sino por cambiar algo su aspecto.
Pero esta noche es especial, lo he notado en cuanto he visto la luz en el baño. Ella ha preparado "el vestido negro" uno que a ella, creo, le parece especial. No tiene nada del otro mundo, negro, un poco escotado por delante y mucho por detrás, una buena tela, falda por debajo de la rodilla, con un estratégico corte...uno de esos integrantes imprescindibles de cualquier fondo de armario, que consigue que ella se sienta guapa.
Pero no solo era el vestido que la esperaba encima de la cama, al fondo...ella se estaba maquillando, algo poco usual. Colorete, sombra de ojos discreta, un poco de color en los labios...y sonreía. No solo había una hermosa sonrisa en sus labios, sus ojos estaban brillantes. Contenta, parecía feliz y estaba completamente desnuda...
No era habitual, siempre tan recatada...me ha llamado la atención y claro...me he parado #alotroladodelespejo.
Al poco he visto aparecer, por detrás del marco de la puerta, una sombra. Una manga de camisa, un brazo de hombre. Ella se ha girado ligeramente, pero nada más...esta justo delante del espejo, lo tapa completamente y solo puedo distinguir una sombra que se le acerca por detrás.
Ella ha dejado las manos encima del lavabo, todavía sostiene el lápiz de labios. Pero está mirando fijamente el espejo, tiene la piel erizada, espera. El hombre parece que se ha situado justo detrás de ella que se ha incorporado ligeramente, separando un poco las piernas, pero quieta, expectante.
El no la está tocando, al menos por lo que yo puedo ver. Creo que le esta hablando, solo puedo imaginarlo, no lo veo bien...solo tengo ojos para observarla a ella, espléndidamente desnuda de píe frente al espejo e imaginar lo que él le está diciendo. Veo sus labios, entreabiertos, húmedos y el brillo de su mirada.
Ella no ha echo ningún gesto extraño. Más bien, parece que lo estaba esperando...quizá por eso estaba desnuda. Al situarse detrás de ella y acercarse lo suficiente a su oído, le ha empezado a hablar...imagino que despacio, suave, susurrando. Deja que su voz vaya calando como un perfume en los oídos de ella, que se expanda por su piel, que la acaricie. No son sus manos, el sabe que no hace falta tocarla aún, porque ella así lo desea.
Todo su cuerpo se está poniendo en tensión. Sus pezones, como pregoneros de su excitación se han puesto duros, desafiantes. El ha sabido darse cuenta de cual era el momento adecuado, ha tenido paciencia y ha sabido ver que esa es la señal.
Imagino que sigue susurrándole al oído, pero le ha apartado un poco el pelo, lo justo para hundir la cara en su cuello. Lo imagino mordiendo suavemente, pero con firmeza, esa piel. Ella a su vez, cede y arquea ligeramente su espalda, ofreciéndose al mordisco. Entonces es cuando las manos de él aparecen lentamente por su costado y se deslizan suaves, lentas en direcciones opuestas. Una hacia arriba, la otra hacia abajo, buscando su vientre.
Ella ha empezado a respirar mas deprisa, su pecho sube y baja acelerado. Deja caer totalmente su cabeza sobre el hombro de él, mientras aprieta su culo hacia detrás. La mano que antes estaba sobre su vientre, ha desaparecido, se ha sumergido más abajo buscando su sexo.
La boca abierta, su respiración cada vez más acelerada, sus movimientos cada vez mas rápidos...y viéndola, casi puedo imaginar el gemido que se escapa de su boca recién pintada cuando el espasmo de placer se hace tan evidente que la convierte a mis ojos. Se transforma de hermosa diosa, desnuda y poderosa, en una mujer, pequeña, menuda y frágil. Tiembla, y es él quien la sujeta, quien mantiene abrazado su cuerpo cuando el orgasmo eriza hasta el ultimo poro de su piel.
Segundos que se hacen eternos...y ella que los prolonga. Está a gusto así, creo que se quedaría toda la vida abrazada de esa manera tan especial. La respiración que vuelve a hacerse más pausada, la cabeza que lentamente se incorpora mirando fijamente al espejo. Los ojos que, por fin, se abren. Esa sonrisa luminosa que aflora a sus labios...la mano de él que vuelve a emerger de sus profundidades y desaparece...ese pequeño gesto cariñoso: un beso en el cuello, leve y ligero.
Se ha quedado otra vez sola en el baño, con la cabeza baja y tarda una eternidad en recobrar la serenidad, de vez en cuando pequeños espasmos recorren todavía su piel. Al cabo de unos minutos, levanta la cabeza, se arregla el pelo y vuelve a mirar fijamente al espejo. Solo entonces se da cuenta de que el lápiz de labios se le ha caído de la mano y ha rodado hasta el fondo de la pila.
Lo recoge y se ríe. Cuando termina de pintarse...los ojos le brillan, sabía que esta noche podía ser especial. El espejo le devuelve una sonrisa plena y feliz, mientras al fondo por la ventana, una hermosa y enorme luna llena inunda de luz la habitación.
Foto Vía: Todo lo que veo está en tus ojos
Desastre u oportunidad?
Hoy a amanecido un sol radiante. Ayer, al acostarme, unas nubes negras oscurecían el cielo. El exterior y mi cielo interior, mi ánimo estaba decaído...un pequeño desastre me había puesto muy nervioso.
Cada día más, vivimos pendientes, esclavos y esclavizadores de la tecnología, que tiene (como todo) sus cosas buenas y sus cosas malas. Mi móvil es mi herramienta principal de trabajo, junto con el coche, y procuro cuidarlos a los dos. Les cambio el aceite, la presión de los neumáticos, les hago copias de seguridad, les elimino las aplicaciones que no uso... les sirvo y ellos me responden... normalmente.
Ayer quería hacer una copia de seguridad de mi BB, la conecté y todo funcionaba hasta que me dio (en varias ocasiones) un mensaje de que la copia no había podido realizarse correctamente...Mmmm, trasteando llego hasta que hay que actualizar el software del aparato, proceso que realiza el mismo programa de escritorio. hasta aquí todo Ok, ya me había pasado antes, actualizas y él guarda los datos, pone lo que tiene que poner, quita lo que tiene que quitar...y te vuelve a colocar todo en tu sitio...y listo. Pero no, esta vez no.
Casi al final del proceso...PATAPUM! Error inesperado, no se ha podido realizar la copia...y las mil plagas de Egipto y los mayores males del mundo cabalgando al lado de los >Jinetes negros de Mordor, se abalanzaron sobre mi cabeza...MI TELÉFONO...MI VIDA...MIS MAS DE 1000 CONTACTOS, calendario, passwords de los millones de cosas donde estoy dado de alta...las notas (argumentos, ideas, chistes, anécdotas, frases...la colección de vinos...TODO...eliminado, por obra y gracia de un fallo en el proceso de restauración.
Ahora tengo una BB nuevecita, con el nuevo OS 7.1 flamante, pero vacía de todo...ARGHHHHH!!!!.
Ni que decir tiene que empecé a maldecir en Arameo a todo el santoral...pero la BB permanecía impasible mirándome con sus ojillos nuevos e inocentes...
Lo primereo, después de maldecir fue parar y pensar. Afortunadamente hace un tiempo había dado de alta una cuenta en Google Sync ( ver ) una aplicación (gratuita) y disponible para Nokia, BB, iPhone, ML y Windows que te permite exportar a tu cuenta de Google una copia de todos tus contactos y calendarios para salvaguardarlos en caso de desastre (...como este...). Mas de 1.000 tengo en la agenda, muchos años de trabajo, cafés y cañas, aguantar ploreras y llorar de risa...toda mi vida (casi)... afortunadamente, pude recuperarlos todos (un 99,9% creo yo)...UF! respiré tranquilo en este punto.
Siguiente cuestión...el calendario...muerto!, citas antiguas y nuevas perdidas...toca volver a empezar. Y así con todo lo demás...no quedaba otra opción que pensar...y en eso he andado toda la noche.
El calendario no es más que una crónica de la vida, la futura (que está por venir y nos recuerda que llega) y la pasada (que nos dice lo que pasó)...Carpe Diem pues y a volver a empezar. Recuperadas la cuentas de correo, los contactos y hecho dos copias de seguridad en dos sistemas distintos...toca rehacer el calendario, día a día!.
Las notas...eran cosas que había acumulado, y como en una mudanza, quizá este punto de inflexión desafortunado sea una oportunidad más que una amenaza.
Las contraseñas...las verdaderamente importantes, bancos, tarjetas, documentos...están físicamente a mi disposición, es cuestión de volver a recopilarlas, con paciencia y una caña...y las demás, suelen tener el típico botón de ¿Olvidó su contraseña? ligado a uno de los mails que manejo (personal o profesional)...con lo cual es cuestión de tiempo que las recupere todas...no problem!
Y entonces, he estado reflexionando...donde está el problema?...y he llegado a la conclusión de que NO HAY problema, por varios motivos:
1 - Nuestra vida se va asentando sobre los pilares del día a día. A veces sólidos, a veces inestables, pero puntos de ruptura o inicio, te permiten siempre, si mantienes la cantidad de calma suficiente, volver a empezar, en cualquier lugar (y casi) bajo cualquier circunstancia.
2 - Todo lo que he escrito, todo lo que he ido recopilando, todo está ahí...en la red/nube, y no solo eso, sino que permanece en todas la personas que he ido conociendo (a cual más increíble y maravillosa...SI, he tenido mucha suerte!!!) que son parte de mí, y que en caso de error o pérdida me pueden ayudar a recuperar mis sueños, ya que ellos con su cariño, los han adoptado y les han guardado un sitio en su corazón, haciéndolos un poco suyos.
3 - He pensado en mirar esto como una oportunidad, no como una pérdida...lo hecho hecho está y toca seguir adelante (con ciertas precauciones, claro), se me concede otra oportunidad, puedo volver a empezar a pintar la vida, pero (y eso es lo bueno) no desde la casilla de salida sino desde muy adelante, con mucho terreno recorrido.
A veces las tonterías más grandes, son las que te ayudan a continuar...a pesar de que el camino sepamos que no es fácil.
En definitiva, este rollo no es más que un mensaje de agradecimiento a todos aquellos que sé que lo vais a leer. Gracias por estar ahí todos los días, lloviendo, con sol, llorando o riendo. recién despertados, cazando Delfines, escribiendo cosas hermosas o jugando conmigo a "quien soy?"...de un tiempo a esta parte os habéis convertido en una parte imprescindible de mi vida (me pregunto como podría vivir antes...?), y no es que esté viciado (ya sabéis, vosotros también, que esto lo dejamos cuando quera...JUAS!!!!!!), ejem, como decía...Gracias.
El camino, en tan buena compañía, se hace mucho más llevadero y mucho más enriquecedor!.
Ala, ya está dicho. Gracias, de todo corazón.
![]()
Me encantan las historias escritas a cuatro manos. Una idea cazada al vuelo deviene, por obra y gracia de la inspiración, la distancia y el cariño de otra persona, en algo mucho más grande y hermoso.
Hoy he podido participar en otro ejemplo. Todo empezó cuando colgué este Microcuento en Tumblr.
Paso de peatones.
Freno, y me miras sorprendida por debajo de las Rayban, estas sola esperando pasar.
Te sujetas el bolso, me sonríes y haces un leve gesto con tu cabeza, agradecida. Y solo entonces, comienzas a pasar despacio por delante, sabiéndome concentrado en tu forma de caminar.
Sientes que llevas bien afilados los tacones y que mi mirada se ha perdida entre los rizos que, rebeldes, escapan de tu moño y caen por tu nuca. Notas como se esta removiendo con tu falda, el aire caliente de primavera que nos envuelve.
Al llegar al otro lado, después de quince segundos eternos, sabes que estoy perdido, repasando tu figura de arriba abajo y por eso te paras, para que pueda sufrir a gusto. Pero no te giras, eso jamás!
Con una estudiada indiferencia, y una sonrisa luminosa, comienzas a andar...mientras yo, prendido de tus andares, escucho como suenan, a lo lejos, las bocinas de los demás conductores...
Impacientes!
Y, al cabo de unas horas, Nora nos obsequia con su continuación...su punto de vista.
Me regaló una estrella.
Paseaba tranquila y despreocupada ahora que ya había pasado la tormenta.
El día había pasado por fin del gris lluvioso a la luz de primavera. Que caprichosos eran siempre los abriles, cambiantes y juguetones te sorprendían siempre. El sol empezaba a dar calor al fin, aunque una suave y fresca brisa seguía recordándole que estos abriles no son de fiar.
Hurgó en el fondo del bolso y encontró lo que buscaba. Con un gesto sencillo retorció sus rizos, los atravesó con aquel lápiz y su pelo quedo recogido, amenazando con desprenderse en cualquier momento. Quería sentir los rayos en su nuca mezclados con el leve soplido que llegaba del norte.
Se detuvo en aquel paso de cebra. Siempre lo hacía, no confiaba en la buena intención de aquellos que parecen medir su valía por su capacidad con el acelerador y su falta de educación. Aquel coche freno despacio y tras los cristales una sonrisa le indicó que podía pasar. Correspondió con un gesto de agradecimiento y otra sonrisa.
Avanzaba con paso firme en sus tacones y entonces lo sintió... ese escalofrío que recorría ascendente su espalda, ese que solo una mirada provoca, ese que acelera el pulso...
"No aceleres, sigue a este ritmo y disfruta, no te gires" se dijo a si misma.
Lenta, segura, consciente de la mirada que la hacía crecerse, respirando profundo para paladear ese ascender, sentir como subía por sus piernas, frenaba un poco y avanzaba por su espalda hasta llegar a su nuca, bordeándola suavemente. Sintió el pinchazo, esa descarga que lo eriza todo y sonrió girando levemente la cabeza sin mirar atrás.
Las bocinas la sacaron de sus ensimismamiento, volvió a pisar la tierra y presurosa se acercó a un escaparate cercano.
El reflejo no mentía, ahí estaba. Hay miradas, solo unas pocas, que dejan la marca de una estrella en quien sabe sentirlas.

*******************************************
Mil gracias Nora (paseandodescalza) por hacer de un simple microcuento....toda una aventura compartida.
Nunca dejes de seguir tus sueños!.
Platos rotos.
Todos tenemos días y días...y luego está lo de hoy.

Pasa lo de siempre, que desgraciadamente se está convirtiendo en una costumbre. Me canso de hacer equilibrios...y que, a veces pienso: "me gustaría que se cayera todo al suelo". Parar las máquinas y verlo todo caer, como en las películas...un millón de platos que se van cayendo a la vez, a mi alrrededor...y se van rompiendo a cámara lenta...y luego (me pregunto) ¿podría pasar algo más grave?
Ni siquiera me pararía a recoger los pedazos...cuando todos hubieran caído, cuando hubiera vuelto el silencio...saldría de la habitación y supongo que, fuera de las circunstancias de mi pequeño mundo, la vida seguiría con lo suyo...pasando de todas nuestras diminutas tragedias cotidianas...y supongo que me daría la risa, y me iría a comprar más platos.

Tan pequeño...tan distante todo, a veces...
Hoy me he pegado un atracón de Ismael Serrano...empacho emocional.
Hotel Market. (Macao)
El día había sido largo y pesado. En Macao siempre hacía calor, así que cuando terminé el trabajo que me había llevado hasta ese rincón de Asia, me di un largo baño y me dispuse a bajar al comedor del Hotel Market, para cenar algo.
La suerte me hizo coincidir con Helen, su encantadora directora que se preocupó de encontrarme una mesa tranquila, ya que había cometido la torpeza de no reservar. Afortunadamente, su profesionalidad pudo resolver esa situación en un periquete.

La música, la comida, el ambiente relajado, ya que no había muchos huéspedes en el hotel, consiguieron que poco a poco fuera olvidándome de todos los problemas que me habían llevado hasta ese rincón, al otro lado del mundo. La verdad es que no había sido fácil encontrar una salida digna para el embrollo en el que se había metido mi jefe, pero con un poco de suerte y paciencia el contrato estaría firmado en las próximas semanas y las mercancías podrían volver a viajar desde China.
Poco a poco, notaba como el cansancio acumulado me pasaba factura, 36 horas metido en ese despacho hasta conseguir que las piezas del puzle encajaran...me estaba haciendo viejo.
A pesar de ese cansancio, no pedí postre para poder pasar cuanto antes al Bar que se intuía a través de una cristalera. Una llamarada de color Rojo. Decorado como si estuviéramos en los tiempos de la vieja Macao independiente. Casi me pareció ver como un Lobo de mar, parecido a Corto Maltés salia por la puerta...

La suave luz del atardecer, se filtraba a través de las cortinas. En la Barra, una camarera agitaba una coctelera, como una metáfora, promesa de sensaciones exóticas y placenteras...me apetecía una copa.
Me busqué el rincón del fondo y cuando ella vino a ver que me apetecía tomar, le pedí que me preparara un Gin&Tonic refrescante. -Con Lima, Por favor. Con una agradable sonrisa, se retiró detrás de la barra, mientras yo empezaba a ojear el periódico.
A los pocos minutos apareció sobre mi mesa una enorme copa de balón con sus muchos hielos y su corteza de Lima...delicioso. El primer trago fue largo...lo necesitaba.
No había pasado más de dos hojas del periódico cuando se abrió la puerta que comunicaba con el comedor del Hotel, y apareció ella...los grandes listones de madera del suelo hacían resonar sus tacones y al entrar un leve perfume a Lavanda la precedía.
Se quedó parada en la puerta, como si buscara a alguien, el tiempo suficiente para poder admirar su presencia.
No era muy alta, pero sus tacones la hacían destacar. Unos zapatos negros, sencillos y elegantes. Medias negras y un vestido del mismo color con falda que le llegaba por debajo de las rodillas. Sencillo, pero de buen corte y mejor tela. Cerrado, sin escote delante y rematado con una discreta cenefa que le recorría desde la parte derecha del cuello hasta el final del hombro.
Al ver que no había nadie más que yo en el Bar se giró hacia donde había venido y pude comprobar entonces que el vestido se abrochaba en el cuello y dejaba una hermosa espalda, moteada de pecas, al descubierto.
Al no encontrar a quien buscaba, se quitó las gafas de sol que llevaba y las dejo sobre su pelo corto y rojizo que hacía destacar sus grandes ojos verdes. Un pequeño mohín de fastidio hizo que contrajera sus labios que apenas llevaban un brillo suave.
-Deliciosa, pensé. La copa y la aparición. Recuerdo que me pregunté entonces que sucedería si ella entrara en el bar...quizá me atreviera...?. En ese momento sonó su móvil. Al contesta la llamada, el mohín de antes pasó a ser una mirada que no hubiera querido que me dedicara jamás. Un soplido y la forma de cortar la llamada, me hizo ver que no había resultado una conversación agradable.
Miró su reloj y guardó el móvil en el bolso. Se dirigió a la barra y se sentó en un taburete justo enfrente de mí.. Desde donde yo estaba sentado, podía admirar su perfil, y hasta contar una a una las pecas de su espalda. Se pidió un licor, y lo apuró de un trago con gesto de fastidio. En ese momento el bolso resbaló de su regazo y fue a parar al suelo.
Yo me había levantado para pedir otro Gin&Tonic, y ella me miró mientras me acercaba a recogerlo del suelo. Sentada en el taburete mantuvo las piernas cruzadas mientras yo me agaché y me levanté (despacio, lo confieso) para devolvérselo. Fue entonces cuando hizo algo que no me esperaba y que me cautivó.
Sencillamente lo abrió, saco la funda de sus gafas y en un gesto de increíble dulzura (para mi), se las puso para poder ver bien a quien la había ayudado. Esos hermosos ojos verdes eran tan miopes como los míos, pero mujer al fin, se negaban a llevar siempre puestas las gafas...no pude evitar una sonrisa de oreja a oreja, mientras ella se ruborizó ligeramente. Encantadora.
-Muchas gracias, me dijo. Con un acento peculiar.
-De nada, le contesté. Sin dejar de mirarla. Le importaría si me siento con usted, le pregunté en un arranque que todavía no acierto a entender como me permitió mi timidez.
-Encantada, me contestó ella, pero quizá estemos más cómodos en su mesa, no?.
-Como usted quiera.
No sé que me parecía más cautivador de ella. Si el leve roce de las medias contra su vestido de seda, el aroma a lavanda que emanaba su piel, las pecas de su escote que, en un gesto de caballerosidad al cederle el paso me atreví a rozar, o la coquetería con las gafas que inmediatamente volvió a guardar en su funda.
Después de dos copas más, ya éramos íntimos. Ella también estaba allí por trabajo y volvía en el vuelo del día siguiente hacia Londres. Su compañera la había dejado plantada en el último momento...un novio chino me contó. Era su ultima noche allí y había decidido celebrarlo a lo grande, pero la habían dejado tirada.
-Bueno, no está todo perdido, le contesté. No cree?.
-Si, creo tiene razón. Estos encuentros casuales... No está todo perdido, me contestó ella.
En ese momento se disculpó para ir al baño.
-Vuelvo enseguida, no se vaya a ir usted también me dijo.
-No se preocupe, no pienso moverme de aquí!.
Y claro, me dispuse a esperar lo que la noche podía dar de si...
-Disculpe señor.
La voz de Helen, la directora, me sorprendió. Desconcertado, me incorporé rápidamente en el sillón con el periódico encima de las piernas.
-Es tarde y tenemos que cerrar el Bar, me dijo.
-Disculpe, pero...y la chica? Le contesté yo.
-Que chica?. No hay nadie más en el Bar a estas horas. De hecho todavía tiene Vd. la copa casi sin tocar. Se nota que estaba cansado, porque ha sido sentarse y quedarse dormido en poco tiempo. Si lo desea podemos llevarle la copa a su habitación.
-Si gracias, creo que será lo mejor. Realmente si que estaba cansado...
Al ir a salir del Bar, pasé por al lado del taburete donde había estado sentada la chica de mis sueños. Y creí ver algo...con la copa en la mano me acerqué y descubrí una tarjeta de las que dan acceso a las habitaciones. 212 ese era el número...Helen se había ido, nadie me miraba...con la tarjeta en la mano pensé que no perdía nada por comprobar si había sido todo un sueño...o no...
Al abrir la puerta del Bar noté que en el aire flotaba un suave aroma a Lavanda.

( Fotos, cortesía de la Web del Hotel Market en Barcelona )
Agradecimientos:
> a Sonia por la recomendación.
> a Eva por la inspiración.
"Winter is coming"
Aunque parezca mentira, ya que lo peor del crudo invierno meteorológico ya ha pasado, y el sol empieza a asomar tímidamente entre las nubes. Pero si, con toda certeza, aunque la Primavera climatológica está al llegar, el Invierno ideológico se ha asentado entre nosotros.
Últimamente he publicado muchos twitts al respecto de retroceso que en poco más de tres meses nos ha llevado, de tener una serie de derechos conquistados con mucho esfuerzo a lo largo de los últimos 50 años, a dudar de si tenemos algún derecho que no haya sido "tocado". O lo que es peor, a plantearme seriamente si tenemos algún derecho...
La similitud con la Edad Media, no es original, pero si que me llama poderosamente la atención. Ahora, en el presente, en este país, el poder está en manos de los que tienen dinero. El lema, la contraseña, es: "Tanto tienes, tanto vales".
Por establecer comparaciones: El poder Político en la Edad Media lo ostentaban una serie de Señores Feudales que hacían y deshacían a su antojo en cada territorio (Comunidades Autónomas). El Rey y su corte (El Gobierno Central) tan solo tenía un papel secundario y testimonial. Aglutinador, en caso de peligro de todos esos Barones y como representante frente a otras instituciones (Europeas).
El Dinero estaba en manos de unos pocos (como ahora) que hacían y deshacían alianzas y compromisos a su antojo y siempre en su beneficio (me ahorro las comparaciones con el sistema actual).
Y el poder Espiritual, en manos de la santa madre iglesia. En la actualidad debilitada, pero siempre intentando arrimar el ascua a su sardina.
¿Y quién quedaba debajo de todos estos ricos y poderosos?, a quien se oprimía, explotaba, se molía a palos o simplemente se mataba (la mayoría de las ocasiones, impunemente)?...sin comentarios.
El desarrollo posterior de las clases medias: comerciantes, industriales, intelectuales y pensadores, consiguió apartar un poco la oscura cortina que velaba la luz del conocimiento y de la tolerancia. pero de eso hace ya muchos años. Otros pelearon antes para que ahora pudiéramos disfrutar de otra forma de vida y eso es, en definitiva, lo que está en serio peligro. Nuestros derechos.
No me refiero al mañana (el cual se presenta nublado), sino al pasado mañana y a los muchos años que nos va a costar recuperar lo que la avaricia y la codicia de unos pocos nos ha arrebatado en estos años y, lo que es peor, pretenden seguir arrebatándonos a la gran mayoría de nosotros.
Un país con 5.000.000 de personas sin empleo, no es un país. Es una tragedia!.
Tengo miedo por nuestros hijos...
-
Buscar
-
Sobre ..:: Netbook ::..
..:: Netbook ::..
netbook
ver perfil »
contacto »Entropía:
1. f. Fís. Medida del desorden de un sistema. Una sustancia con sus moléculas regularmente ordenadas, formando un cristal, tiene entropía mucho menor que la misma sustancia en forma de gas con sus moléculas libres y en pleno desorden.
2. f. Fís. Magnitud termodinámica que mide la parte no utilizable de la energía contenida en un sistema.
3. f. Inform. Medida de la incertidumbre existente ante un conjunto de mensajes, de los cuales se va a recibir uno solo.
© Real Academia EspañolaCaminos recorridos...
-
Últimos comentarios
- Economía de Puchero. (El año que recortamos peligrosamente...) 2 comentarios
Nuria, Chary Serrano - Historia de una mirada y una estrella. (Nora y un servidor) 1 comentario
irene_em - Platos rotos. 1 comentario
esaotra - Preguntas... 1 comentario
esteban flores - Peras y Manzanas. 1 comentario
Lilahexe - Silencios 1 comentario
esaotra - Caldito verbenero. 2 comentarios
Taite, despistada despis - Sin palabras. 1 comentario
esaotra - ¿Que es necesario? 2 comentarios
Mònica, asun - Ayer se fue... 1 comentario
Mònica
- Economía de Puchero. (El año que recortamos peligrosamente...) 2 comentarios
-
Mis tags
-
Categorías
- +temáticas (9)
- Caminar... (46)
- Caminos recorridos (12)
- Libros (4)
- Microcuentos (11)
- Musicas (6)
-
Enlaces
-
Amigos
-
Secciones



